martes, 25 de noviembre de 2025

 

HOMILIA FIESTA DE NTRA. SEÑORA DEL CARMEN

 

Lecturas:

Proverbios 8, 22-31;

Gálatas 4, 4-7;

Juan 2, 1-11

 

1. Alegres y con traje de fiesta estamos reunidos en torno al altar, porque queremos alabar y bendecir a nuestro Dios por haber hecho tan grande, tan santa y tan guapa a la mujer que es su Madre y también nuestra, y porque queremos honrarla y venerarla con todo el corazón, bajo la advocación de Nuestra Sra. del Carmen, Patrona de nuestro pueblo.

2. La advocación Virgen del Carménanos conecta con el monte Carmelo en Israel. Se trata de una cordillera sobre el Mediterráneo que tiene 26 Kms, de largo, 7 Kms, de ancho, y 550 m, en su parte más alta. En sus faldas existen muchas cuevas naturales, en lasque vivían los eremitas, entre ellos, el gran profeta Elías, que vivió nueve siglos antes del nacimiento de Cristo. En tiempos del profeta, hubo una sequía que duró tres años seguidos con lo que eso llevaba consigo de miseria para el pueblo judío.

Postrado en tierra, en la falda del monte Carmelo, Elías oró fervientemente al Señor, para que viniera la lluvia. Al terminar su oración, mandó a su criado que subiera a la parte que da al mar para comprobar si venía la lluvia. El criado informó al profeta: una nube...como la palma de la mano de un hombre sube del mar. Poco después, la lluvia llegó y desapareció

La sequía. Según una tradición, esa nubecilla era símbolo de la Virgen, detrás de la cual, vino Cristo con la lluvia de la gracia.

3. Inspirándose en el espíritu de Elías, un grupo de devotos de Tierra Santa, procedentes de Occidente, se estableció en el Carmelo, antes del siglo XI, para hacer oración y penitencia. Movidos por su gran amor a la Virgen, la escogieron como Patrona y construyeron el primer templo del Carmelo en su honor. A causa de la persecución musulmana, algunos huyeron a Europa y, de ellos, surgió la Orden Carmelita.

Y fue el año 1246, cuando eligieron como general de la Orden al que sería san Simón Stock, el cual vio que, sin una intervención de la Virgen, la Orden desaparecería pronto. Para que esto no ocurriera, recurrió a María y puso la Orden bajo su protección, llamándola en so oración Flor del Carmelo y Estrella del Mar.

En respuesta a esta ferviente oración, el 16 de julio de 1251, se le apareció la Santísima Virgen y le dio el escapulario con esta promesa: quien muera con el escapulario no sufrirá el fuego eterno.

Aunque, en principio, el escapulario era para los carmelitas, la Iglesia lo extendió a todos los católicos. El mismo p apa Juan  Pablo II manifestó en una ocasión: también yo llevo mi escapulario desde hace mucho tiempo.

4. Al rememorar la historia del la Virgen del Carmen dándonos el escapulario y, al estar celebrándola como Patrona de nuestro pueblo, todos, por amor a la Virgen del Carmen, podíamos sacar éstos o parecidos compromisos:

En primer lugar, alabar a Dios y darle gracias por haber hecho tan grande y tan santa a la Virgen, Virgen del Carmen, teniendo en cuenta estas frases del Evangelio:

· Me felicitarán todas las generaciones, porque el poderosa hecho obras grandes por mí.

· Bendita tú entre todas las mujeres.

· Bienaventurada tú que has creído

Con gozo, con fuerza y con entusiasmo le decimos a la Virgen del Carmen para gloria de Dios: ¡Bendita, bienaventurada, dichosa tú que creíste y, por eso, el que lo puede todo hizo en ti cosas grandes por encima de todas la mujeres!

Pero, como no nos conformamos con ensalzarla, nos comprometemos, además, a amarla entrañablemente, más que en este año que ha pasado. Amor que intentaremos que se traduzca en...

· Procurar ser todo de la Virgen. Como Juan Pablo II, totus tuus.

· Imitarla en sus virtudes. Hemos de tener a gala el parecernos a nuestra Madre del cielo.

· Acudir a Ella con confianza, como San Simón Stock, y como enseña san Bernardo: Si se levantan los vientos de las tentaciones, si tropiezas en los escollos de las tribulaciones, mira a la Estrella, invoca a María

Si la ira, la avaricia, el placer carnal arrastra con violencia la barquilla de tu alma, mira a María

En los peligros, en las angustias, en las dudas, piensa en María, invoca a María...Si te tiene de su mano, no caerás. Por último, aceptar y cumplir su invitación: haced lo que Él os diga.

El escapulario y su promesa no son una protección mágica, ni una dispensa de las exigencias del Evangelio.

Son, más bien, un compromiso de hacer siempre y en todo lo que Jesús nos enseñó y nos manda.

La Virgen del Carmen y el mismo escapulario nos piden una mayor exigencia en el modo de vivir la vida cristiana

5. A la Virgen del Carmen le decimos cada uno:

Madre del Carmelo:

A tus manos ponemos nuestras plegarias: acógelas.

Tenemos mil dificultades: ayúdanos.

De los enemigos del alma: sálvanos.

En nuestros desaciertos: ilumínanos.

En nuestras dudas y penas: confórtanos.

En nuestras enfermedades: fortalécenos.

Cuando nos desprecien por ser fieles a tu Hijo: anímanos.

En las tentaciones: defiéndenos.

En horas difíciles: consuélanos.

Con tu corazón maternal: ámanos.

Con tu inmenso poder: protégenos.

Y en tus brazos al expirar: recíbenos.

Virgen del Carmen, ruega por nosotros

Ahora y en la hora nuestra muerte.

Amén

 

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